El cine con frecuencia nos permite asomarnos al pensamiento de una época, aunque para muchos una película sea solo la visión de un director y por mucho de un guionista (que en no pocas ocasiones son la misma persona), pero siempre es el reflejo de dilemas que están en el aire o en palabras más elaboradas, en el inconsciente individual o colectivo. En “Una mujer bajo la influencia" (1974), una película del fallecido director John Cassavetes, Mabel (Gena Rowlands) muestra una conducta algo rara, exaltada pero alegre, cariñosa, en permanente tensión. Su esposo, un obrero que trabaja duro junto a su equipo, la ama intensamente, aunque no sabe cómo contenerla, exhibiendo él mismo a un comportamiento explosivo que fluctúa entre lo tosco y lo profundamente amoroso. La película refleja el desconocimiento, aún mayor en esa época que en la actual, de las enfermedades mentales: no sabemos qué tipo de trastorno padece la protagonista o si el doctor que la trata es especialista o solo un médi...