Ir al contenido principal

Pero, ¿qué es el amor?

 En la primera epístola a los Corintios San Pablo lo describe como la virtud suprema que debe guiar nuestras acciones y relaciones y agrega: "El amor es paciente, es bondadoso. El amor no tiene envidia, no es vanidoso, no es arrogante, ni egoísta, no se irrita, no guarda rencor. El amor no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta". 

¡Cuánto se ha dicho y escrito sobre él! Según la biología, es una cuestión de hormonas que alteran la química cerebral, haciéndonos creer que la persona que amamos es única en el mundo. Para cierta psicología, no puede ni debe ser desinteresado sino un acuerdo, una transacción correspondida, con límites y la forma en que nos relacionamos con el otro refleja nuestros primeros vínculos.

El psicoanalista Jacques Lacan consideraba que el amor "no es un sentimiento natural, sino una construcción social que surge de nuestras necesidades emocionales y psicológicas". Está ligado a la falta: amamos porque buscamos llenar un vacío en nosotros mismos; esta idea se refleja en su famosa frase: "Amar es dar lo que no se tiene". Esto implica que, al amar, "intentamos ofrecer algo que sentimos que nos falta, creando una conexión con el otro que, sin embargo, puede ser problemática". 

Lacan distingue entre amor y deseo. "El deseo es una pulsión que surge del inconsciente y se dirige hacia un objeto, mientras que el amor es una construcción que se basa en la imagen que tenemos de nosotros mismos y de los demás. En este sentido, el amor puede ser visto como una sublimación del deseo, donde canalizamos nuestras pulsiones hacia una relación más significativa". También menciona que el amor es la ilusión de hacer de dos uno: "Esta ilusión puede llevar a la dependencia emocional, ya que el amor se convierte en un medio para satisfacer nuestras necesidades, pero también puede resultar en sufrimiento cuando esa necesidad no se cumple".

Los griegos, a diferencia de nosotros, no utilizaron un solo término para referirse al amor, sino cinco: Eros, Philia, Agápē, Storge y Philautía*. El primero se vincula con la pasión romántica y el deseo físico: condiciones que en la mitología se asociaban a Eros, un dios que elegía sus objetivos y golpeaba con fuerza sus corazones, provocándoles confusión y sentimientos irreprimibles. 

La Philia, en palabras actuales, se traduciría comúnmente como "amistad". Agápē es un amor altruista, desinteresado y centrado en el bienestar de los demás; un amor compasivo que a menudo se asocia con la caridad: de ahí que en los textos bíblicos se refiera a una comida organizada con el fin de reforzar el vínculo afectivo entre los integrantes de un grupo. Storge es el amor familiar o parental y se caracteriza por una afecto y una conexión emocional natural, innata. Platón sugiere que la Philautía -algo así como el amor propio de nuestros días-, bien entendida puede ser un motor para el crecimiento personal y moral. Así, la idea que sostienen los griegos es la de equilibrar el amor propio con el respeto y el amor por los demás. 

¿Es desinteresado o egoísta? ¿Amamos al otro o solo nos amamos en él? ¿Es un invento de la cultura o una necesidad básica del humano? No son pocos los experimentos que demuestran que buscamos la compañía, el calor y la ternura de los demás, como los chimpancés que preferían una máquina de abrazos a una que los alimentaba. ¿Requiere de esfuerzo o debería ser fácil, como predican algunos gurús emocionales? ¿Se debe buscar la reciprocidad o amar sin importar si somos amados, incluso por encima de nosotros mismos?

Lo cierto es que, lejos de poder ser definido, pareciera que el amor lo es todo o casi, porque, evidentemente, la vida es mucho más que comer, beber, dormir y trabajar para poder procurarse lo anterior; nadie puede vivir sin amor (como dice la canción de Fito Páez), sin recibirlo y sin darlo: hay quienes decidieron vivir en soledad pero alimentan a un perro de la calle o cuidan de una planta, muchos que aman su propia imagen en el espejo, al modo de Narciso, e incontables los que siguen buscándolo a pesar de las decepciones y las heridas, como el personaje de la película El lado oscuro del corazón después de que su amada lo hubiera dejado plantado: "es mejor herido que dormido, como hasta hoy; a veces una herida te recuerda que estás vivo... Es esto el amor, mi estúpida muerte, es esto..." 

Amar es un arte que se ejercita con el tiempo y va más allá de buscar ser amado, diría Erich Fromm. 

Algo parecido a lo que plantea este bello relato de Carson McCullers que aquí les dejo:


https://ciudadseva.com/texto/un-arbol-una-roca-una-nube/ 





*Fuente: Historia/ National Geographic. Temas/ Grecia Antigua.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Distopía?

 En la película  Children of men  (2006) ambientada en 2027, una "peste de infertilidad" ha hecho cundir la desesperanza en todos los habitantes del planeta -especialmente después de que la persona más joven del mundo fuera asesinada por un fanático enardecido a quien le negó un autógrafo-, pues eso significa estar próximos a la extinción como especie.  Paralelo a la incapacidad de los seres humanos para reproducirse hay otro fenómeno que se destaca en el filme: la cacería de que son objeto los inmigrantes ilegales conocidos como  fugees ( apócope despectivo de refugee, refugiado en inglés ), a quienes se encierra como animales en jaulas y son enviados a campos de concentración de los que nunca salen.  Paradójicamente, la redención de la humanidad parece venir precisamente de una ilegal ,  la  única mujer embarazada en el planeta, quien debe ser protegida por el solitario héroe de la cinta pues resulta ser un suculento trofeo tanto para el s...

Sobre el experimento de Skinner

Para investigar la clase de aprendizaje estudiado por Thorndike, B.F. Skinner ideó un aparato que ha llegado a estar tan asociado con él que se le conoce como caja de Skinner. El condicionamiento operante en este aparato se produce de la siguiente forma: "se coloca una rata hambrienta en la caja e inmediatamente empieza a explorar el lugar en que se encuentra irguiéndose sobre sus patas traseras, olfateando y moviéndose. En uno de estos movimientos exploradores la barra es oprimida, suena un zumbador y obtiene una bolita de alimento. Por lo regular la primera vez que esto ocurre el animal no ve el alimento y continúa sus movimientos exploradores. Pero tarde o temprano el alimento es descubierto y consumido. La siguiente vez que el animal oprime la barra descubre el alimento inmediatamente y entonces se yergue otra vez sobre sus patas traseras, cerca de la barra. Al caer, el animal oprime otra vez la barra y de inmediato captura el alimento. En este momento vemos que el animal...