En la primera epístola a los Corintios San Pablo lo describe como la virtud suprema que debe guiar nuestras acciones y relaciones y agrega: "El amor es paciente, es bondadoso. El amor no tiene envidia, no es vanidoso, no es arrogante, ni egoísta, no se irrita, no guarda rencor. El amor no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta". ¡Cuánto se ha dicho y escrito sobre él! Según la biología, es una cuestión de hormonas que alteran la química cerebral, haciéndonos creer que la persona que amamos es única en el mundo. Para cierta psicología, no puede ni debe ser desinteresado sino un acuerdo, una transacción correspondida, con límites y la forma en que nos relacionamos con el otro refleja nuestros primeros vínculos. El psicoanalista Jacques Lacan c onsideraba que el amor "no es un sentimiento natural, sino una construcción social que surge de nuestras necesidades emocionales y psicol...